PLACER CON LOS CINCO SENTIDOS

    Aumentar el placer en la pareja es una cuestión de imaginación. Tener sexo con los con los cinco sentidos puede ser más interesante de lo que parece de primeras. Para disfrutar del sexo íntegramente debemos despojarnos de muchos prejuicios. Solamente así podremos alcanzar la entrega completa de cuerpo y mente.

    El placer con los cinco sentidos dibuja un mapa erótico en el hombre y la mujer que vale la pena descubrir. Dedicar un poco más de tiempo a cada uno de estos sentidos, puede hacer que nuestra experiencia sexual sea mucho más plena. El placer tiene muchos formatos y vamos a ir recorriendo cada una de sus formas por presencia o por ausencia. Estamos acostumbrados a usar los sentidos de forma automática, pero si aprendes a usarlos de forma consciente, llegarás a niveles de placer insospechados.

    Vista:

    Lo primero que nos llega de una persona es lo que vemos por los ojos. Está claro que la imagen es lo primero que percibimos de la otra persona. El aspecto nos puede atraer, pero es verdad que no solamente es la belleza en sí, sino la manera de hacer las cosas lo que nos seduce.

    En la era de la imagen que vivimos no está de más investigar un poco sobre el poder de la pornografía para favorecer las relaciones sexuales. El poder de las imágenes eróticas para aumentar la líbido es muy alta. Grabar escenas caseras, hacer una sesión de fotos desnudos… Usar ropa interior diferente o vestirse de manera muy diferente para parecer otra persona… Todo vale.

    La vista es muy poderosa, por eso, todo lo que se recibe por ella es tan inspirador… Pero… ¿qué pasa cuando no vemos nada? La ausencia de inputs visuales, la oscuridad, puede general sentimientos de miedo y nerviosismo. Pero también puede que te ponga a mil. Y te ayude a percibir todo con más intensidad. Es por todos sabido que la ausencia de uno de los sentidos hace agudizarse al resto.

    El oído:

    El silencio está muy infravalorado en el sexo. Muchas veces, la ausencia de sonido nos hace descubrir cosas que con ruido de fondo, no percibimos. El roce de la piel, el rumor de los besos, los lametazos… Descubrir y recrearse en esto hará que tu relación sea mucho más intensa.

    Porque el cerebro es muy caprichoso, y puede jugarte malas pasadas. Si suena la alarma del móvil, un anuncio en la tele, o algo que te saca de la situación, es muy desagradable… esto no es señal de que no te guste la otra persona o no estés interesado en lo que estás haciendo. Es que tu cerebro no es capaz de la monofunción. A veces puedes dejar de hacer lo que estás haciendo porque oyes la notificación de tu teléfono… Esa sería la comparativa más sencilla.

    El olfato:

    Este es uno de los sentidos con reacciones más inmediatas. Cuando los aromas penetran por tu nariz, se disuelven en la mucosa nasal y llegan al cerebro. Son procesadas de inmediato sin que interfiera el filtro de la razón, impulsando ciertas reacciones emocionales.

    Hacer un buen uso de él es aprovechar la oportunidad de disfrutar un poco más del placer con los cincos sentidos. Un perfume diferente, un lubricante con aroma… Somos animales en el fondo y el olfato nos delata.

    El gusto:

    No olvidemos que en el gusto se conjugan varios sentidos, concretamente en la lengua. Es un órgano que registra el tacto además del gusto por sí misma. No obstante no podemos menospreciar el olfato, que va muy ligado.

    Bañar a tu pareja de chocolate, los condones o lubricantes con sabor son muy populares… Pero no podemos olvidarnos del poder de los alimentos acompañando los encuentros sexuales; o la erótica de poder comer junto o cocinar con la persona que te atrae. Dicen que por la manera que come una persona podemos tener muchos datos de cómo se comporta en la cama. Toma nota.

    El tacto:

    El placer con los cinco sentidos tiene uno de ellos a la cabeza de todos. Es una fuente inagotable de posibilidades. Todas nuestras partes del cuerpo son sensibles al tacto. Unas más que otras… Lo que tocas y lo que te toca hacen de la experiencia en pareja un disfrute mutuo.

    Pero ¿y cuándo no puedes tocar? Esto va con gustos pero a algunas personas puede excitarles el hecho de tener las manos presas. Además puede dispararse tu imaginación para idear cosas nuevas.

    El placer con los cinco sentidos es una cuestión de imaginación, ser consciente y no actuar de forma automática es la clave. Es importante experimentar cosas nuevas. Dejarse llevar, perder la vergüenza y disfrutar del sexo con los cinco sentidos.